Ames es uno de los concellos gallegos que más han crecido en las últimas décadas, sobre todo en O Milladoiro y Bertamiráns, que se desarrollaron como zonas residenciales de Santiago. Allí abundan los edificios de pisos de los años 90 y 2000, los adosados y las urbanizaciones, con instalaciones relativamente modernas pero que ya acumulan años suficientes para empezar a dar problemas en uniones, calentadores y desagües.
El resto del concello conserva un perfil rural en parroquias como Agrón, Bugallido, Tapia, Lens o Trasmonte, con casas de aldea y chalets construidos en fincas. En esas zonas es frecuente el abastecimiento con pozo y el saneamiento con fosa séptica, y las tuberías enterradas recorren largas distancias hasta la vivienda. La lluvia abundante del entorno de Santiago satura con facilidad arquetas y redes de pluviales.
Llegamos a Ames por la AP-9 y, según el núcleo, por la AG-56 hacia Bertamiráns o por el sur de Santiago hacia O Milladoiro, y acordamos el horario de cada visita con antelación. En los núcleos urbanos los avisos más comunes son fugas en pisos y garajes, atascos en bajantes de comunidad y cambios de termo; en el rural, bombas de pozo, fosas sépticas y localización de fugas enterradas con gas trazador.