Si ves agua brotando en el jardín, cierra la llave situada junto al contador de la entrada; si la casa tiene grupo de presión o depósito, apaga también la bomba. Desactiva el programador de riego y la depuradora de la piscina para que no alteren la lectura. Y para encontrarte antes, indícanos la calle de la urbanización y algún detalle reconocible del cierre o de la fachada, porque en Oleiros muchas parcelas se parecen entre sí.
Cuando no hay agua a la vista, compara el contador antes y después de una noche sin consumo. Apunta la lectura por la tarde con el riego desactivado y todos los grifos cerrados, y repítela a la mañana siguiente. Si ha subido, la pérdida es permanente; si solo sube las noches en que riegas, el fallo está en ese circuito. Echa también un vistazo a las arquetas de llaves del jardín: si tienen agua dentro sin haber llovido, es una pista valiosa.